jueves, 6 de mayo de 2010


Éramos tan buenos bailando...Todo lo solucionábamos así, de algún modo, todas nuestras diferencias se compensaban con la coordinación de nuestros pasos. Un, dos, tres...Un, dos, tres...El concentrarnos en el ritmo nos hacía olvidar la distancia que se imponía entre los dos. Después el Tres se convirtió en un nuevo paso que yo no supe llevar y me tuve conformar con el Uno. Mi Uno. Desde ahí no he vuelto a bailar. No como lo hacía contigo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

un , dos, tres !!!
vuelveeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee !!! pasa del uno !!!!!!!! JUM!