lunes, 22 de marzo de 2010


No sé porqué después de todo sigo sintiendo a veces eso, por qué sigo queriendo huir a cada paso que doy.

1 comentario:

Unknown dijo...

Ya huyes un poquito a tierras andaluzas, playa y salas llenas de columnas. Tráete las fuerzas renovadas, y que, a la vuelta, como mucho, las huidas más grandes que te apetezcan sean las de clase a la calle :)

Un besote Ly!