domingo, 13 de septiembre de 2009


Nunca te he pedido nada. Sólo quería tener un padre, pero nunca he sido suficiente, nunca. Lo siento por no ser todo aquello que te gustaría que fuese, pero no sé hacerlo mejor. Cada día me hago más pequeña al morderme la lengua para no decirte todo aquello que pienso de ti, todo aquello que jamás me has dado y me merecía, simplemente por ser tu hija. Supongo que sufrimos una incompatibilidad sin solución. Esta mierda me está matando, pero no puedo hacer nada, porque tampoco quiero hacerte daño, aunque a ti nunca te ha importado el hacermelo a mí. Dime, dime por qué soy tan estúpida de quererte igualmente, porque esto me está matando. Mátame.

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