sábado, 30 de mayo de 2009


Al principio me caíste mal, pero hasta el punto de no soportar tus comentarios homófobos. No los soportaba y todavía hoy no los aguanto, pero ahora te he aprendido a querer. Eso es lo que he hecho contigo. Aprender. Aprender, que no todos somos iguales, que tú piensas de una forma distinta a la mía, que eres diferente, que tienes la manía de hacer especiales todos los lugares a los que vamos juntos y una forma muy curiosa de hacerte querer. Pero tu peor manía y ésta sí que la odio de verdad, es que sabes hacerme reír hasta que me salgan agujetas de hacerlo.

No cambio nada de todo lo que hemos pasado juntos, porque todo ello me ha hecho conocerte más y me ha hecho quererte, pero quererte de verdad. A ti y a tu brutalidad, a ti y a tus chistes malos, a ti y a todos los calzoncillos tirados.

Contigo me enamoré de los retrovisores.

No hay comentarios: