miércoles, 23 de junio de 2010
miércoles, 16 de junio de 2010
miércoles, 9 de junio de 2010
Bebía a sorbos el café, aún sabiendo lo poco que le gustaba. Los sorbos eran cortos, pero profundos, al igual que los cortes de sus muñecas, los cuales sólo eran una proyección de sus intentos de remendar a lo que ella llamaba "corazón", pero cómo remendarlo cuando se tiene un corazón de madera latiendo en un cuerpo helado. Por mucho que bebiese sorbos de ese líquido caliente, jamás pondría su cuerpo en temperatura, no serviría de nada, aunque ella se engañase a sí misma cada día diciendo que lo conseguiría, que era cuestión de tiempo que su corazón volviese a su estado normal y volviese a latir, pero lo que ella ignoraba es que la única culpable en esta historia era ella. Ella era la causante de su duro corazón inerte y de la congelación que sus extremidades desprendían. Fue ella la que un día negó a su "corazón" todos sus derechos.
domingo, 6 de junio de 2010
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