Cuando jugabas de pequeña al "queharíassi..?", la mayoría de las veces no pensabas que esas suposiciones pudiesen convertirse en algo que no fuese fruto de tu imaginación.
Tampoco solías pararte a pensar que tu vida pudiese cambiar en un instante, en un latido o una palabra no bonita, pero aún ahora, sigues sin creer en todo eso, lo ves como algo lejano como algo que no te pasará jamás a ti, pero a veces las pelis no son tan fantasmas como te las pintan,
y de repente te encuentras sentada en el sofá de tu casa, ya que tu madre tiene que darte una noticia, que te sentará como cuando una de esas olas, esas que son enormes, frías e imposibles de evitar, te arropa con su inmensidad, te cae encima nada más sacar la cabeza del agua y te vuelve a hundir, pero esta vez se asegura de arrebatarte la respiración.
Puede que este haya sido tu último respiro.